Sobre la AFP
En el año 2000 el rugby argentino vivía un momento de cambio y de renovación. Tras la mejor
actuación de Los Pumas en un Mundial, en la Rugby World Cup Gales 1999, la profesionalización
de las estructuras obligaban a los jugadores a acompañar esta transformación. En el mismo seno
del equipo se comenzaron a percibir ciertas inquietudes que había que resolver. Ya en 1997,
tras una muy dura gira por Nueva Zelanda, entre los jugadores se había instalado la necesidad
de conseguir mejoras estructurales en cuanto a la preparación del equipo. El primer signo de
respuesta se dio en el plano de la preparación física, un aspecto clave para seguir compitiendo
con los mejores.
Así, tras muchas reuniones, charlas discusiones e intercambio de ideas, nació el Fondo Puma.
Agustín Pichot, Mario Ledesma e Ignacio Fernández Lobbe entre otros decidieron ponerse al
frente de un proyecto renovador y necesario.
Los años transcurrieron entre los primeros logros y algunos tropiezos. Había que achicar la
brecha entre nuestro rugby y las potencias mundiales. Se comenzó poniendo especial énfasis en
la preparación física de los jugadores con un sistema de preparadores capacitados y con plena
dedicación. La mayor exigencia demandaba también un más alto nivel de compromiso por parte
de los protagonistas, todos ellos con obligaciones extra deportivas. Por esto se creó un sistema
de retribuciones económicas en forma de viático. Todas estas novedades tenían como objetivo
primario darles a los actores principales de este deporte una herramienta para el crecimiento
individual y grupal. Vale aclarar que estos cambios se dieron siempre en un marco de diálogo y
constante apoyo por parte de la Unión Argentina de Rugby.
No fueron pocos los escollos que se debieron sortear en el camino. Fueron muchas discusiones,
reuniones, charlas y planteos de todo tipo para llegar a la maduración de una idea muchas
veces desvalorizada por ciertos sectores. Con el correr de los años hasta los más escépticos se
fueron dando cuenta de la importancia y el valor que este lugar poseía. Los valores del rugby
siempre estuvieron presentes en la concepción y el desarrollo de las ideas planteadas. Nuevas
generaciones de jugadores se fueron acoplando y supieron encontrar en el Fondo Puma un lugar
de contención y recepción de sus inquietudes.
Hoy, la transformación iniciada a fines del siglo XX se cristaliza bajo el nombre Asociación Fondo
Puma. Para los que formamos parte de la misma desde el comienzo y fuimos testigos del cambio
que esto produjo en el rugby argentino es un orgullo poder decir que acá se siguen respetando
de manera exacta los valores y objetivos que se perseguían desde el primer día. Estar al servicio
del jugador de los distintos seleccionados para así beneficiar el funcionamiento colectivo dentro y
fuera de la cancha es nuestra meta.
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